A LOS PIES DE JESÚS

COMPARTILHE

2026-01-25 03:00:00

Ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.

San Lucas 10.39

¡Qué lugar tan especial era el hogar de María, Marta y Lázaro! Así también lo es el hogar de quienes creen en Dios, el Creador. El salmista señaló que las aves hacían nidos cerca de los altares del Señor, y María comprendió que, a los pies de Jesús, hay un altar donde se aprenden los derechos de los hijos de Dios: «Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde poner sus polluelos, cerca de tus altares, Jehová de los ejércitos, Rey mío y Dios mío.» (Salmo 84.3). ¿Hay algún mejor lugar para quedarse? ¡Crea!

Marta, en griego, significa señora, ama de casa, por eso vemos su capacidad para administrar el hogar tras la muerte de sus padres. Marta debe haber oído hablar de la fama de Jesús y, cuando supo que visitaría su aldea para enseñar y orar por los enfermos, lo invitó a su casa. Cristo aceptó con gusto. Él nunca rechazaba una invitación honrosa para ir a la casa de alguien que lo invitara a descansar y a comer. ¡El Salvador hizo allí una gran obra!

El nombre María (griego) deriva de Miriam (hebreo). Este era un nombre común en Israel. Aparece más de cincuenta veces en el Nuevo Testamento en referencia a seis Marías: la madre de Jesús; la hermana de Marta; María Magdalena, de quien fueron expulsados ​​siete demonios; la esposa de Cleofás; la madre de Juan Marcos; y una trabajadora en Roma. Probablemente, en Israel hubo muchas mujeres con los nombres de María o Miriam.

Miriam fue una figura importante en la vida de su hermano Moisés y le fue de gran ayuda en su ministerio. Sin embargo, un día se dejó llevar por la envidia y habló mal del elegido de Dios. A causa de esto, contrajo lepra. «Tan pronto la nube se apartó del Tabernáculo, María se llenó de lepra, y tenía la piel blanca como la nieve. Cuando Aarón miró a María y vio que estaba leprosa.» (Números 12.10). Tuvo que permanecer fuera del campamento durante siete días y solo regresó después de arrepentirse. Jamás se rebele contra aquellos a quienes Dios ha elegido. ¡Es peligroso!

María, hermana de Marta y Lázaro, fue sabia y noble, pues se sentó a los pies de Jesús para escuchar de cerca la Palabra eterna, lo cual la transformó por completo. Al hacerlo, nos dejó una gran lección: quienes desean aprender la Palabra de Dios necesitan estar lo más cerca posible de Jesús. María quería oír y comprender lo que el Maestro enseñaba, y esto la ayudó enormemente.

Los salvos deben estar siempre con el Señor para conocerlo y hacer Su voluntad. Quienes siguen a Jesús desde lejos olvidan las advertencias bíblicas, como el joven mencionado en S. Marcos 14, que no estaba vestido adecuadamente para aquella hora: «Pero cierto joven lo seguía, cubierto el cuerpo con una sábana. Lo prendieron, pero él, dejando la sábana, huyó desnudo.» (S. Marcos 14.51-52).

Hasta el día de hoy, muchos llaman a sus hijas Miriam o María. Ahora bien, creo que no se debe llamar Jesús a los niños, pues ese Nombre está por encima de todo nombre (Filipenses 2.9). Respetarlo es bueno y beneficioso. Tampoco se debe tomar el nombre del Señor en vano (Éxodo 20.7; S. Mateo 1.21).

 

En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares

 


La Oración de Hoy

¡Dios, Autor de la vida! Es bueno sentarnos a Tus pies y aprender Tu Palabra. Con ella, resistimos los ataques del enemigo. ¡Tus preceptos son justos y alegran a quienes los reciben y obedecen!

María nos dio un gran ejemplo de sabiduría, pues se acercó a Jesús para profundizarse en la Verdad. Ayúdanos a estar a Tus pies para escucharte y actuar con entendimiento. ¡Permítenos vivir bajo Tu amor!

Queremos ser tocados por Tu Palabra para alcanzar un corazón sabio. Entonces, seremos irreprochables y exitosos en nuestras acciones. En Tu luz, queremos caminar, tomar decisiones y dar testimonio de quién eres y lo que haces.