COSAS QUE PROVOCAN LA IRA DIVINA

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2026-05-04 03:00:00

Por estas cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia

Colosenses 3.6

Debemos vivir nuestras vidas dentro de la libertad que nos otorga la Palabra de Dios, sin cometer pecado alguno. De lo contrario, la ira divina nos alcanzará. Es fácil obedecer al Señor. Si obedecemos Su guía, seremos bendecidos; sin embargo, si la descuidamos, quedaremos desprotegidos. ¡Elijamos servir a Dios!

Es nuestra obligación erradicar la prostitución de nuestra mente y de nuestro ser, así como cualquier práctica ajena a la relación matrimonial. Con la revolución sexual de la década de 1960, el lecho conyugal dejó de ser puro. Al respecto, la Biblia afirma: «Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.» (Hebreos 13.4).

Se han añadido prácticas mundanas al acto natural e incluso a las conversaciones entre marido y mujer. Sin duda, esto será motivo de condenación ante el tribunal de Cristo. En muchos casos, para encontrar inspiración, las parejas ven películas inmorales como si la Palabra lo permitiera. Jesús advirtió que, por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará (S. Mateo 24.12).

Algunos cristianos viven solo para el sexo, con apetitos desordenados. Claro que todo tiene su momento, pero para aquellos que se llenan de “estimulantes”, tiene que ser todo el tiempo. Como consecuencia, la búsqueda del Señor queda relegada a un segundo plano. Algunos, alegando falta de tiempo, ya no leen la Biblia como antes. Los negligentes verán que su desobediencia será juzgada en el tribunal de Cristo. No se dejen engañar. ¡Tengan cuidado!

Los deseos desenfrenados son señales del fin de los tiempos, como dijo el Señor. Es incorrecto afirmar que la condena bíblica se debe a reaccionarios; fue el Espíritu Santo quien puso estas prohibiciones en las Escrituras. Lejos esté de nosotros negar la Palabra de Dios, pues deseamos caminar junto a Él no solo ahora, sino también por la eternidad. ¿Por qué buscar el sufrimiento?

Otra tentación que ha atrapado a los cristianos es la codicia, que significa un apego excesivo a la prosperidad. La codicia se ha convertido en idolatría, una adoración a lo que no es Dios ni tiene Su permiso para poseernos. Los codiciosos no heredarán el Reino de los Cielos ni verán a Jesús cuando venga a arrebatar a los salvos. Dos estarán durmiendo juntos, uno será tomado (S. Mateo 24.40) y el otro preguntará adónde fue su cónyuge. ¡Reconcíliense con Dios!

¡Qué tragedia ha azotado la vida de muchos hijos de la luz! Por no velar, caen en manos del enemigo y llegan a ser llamados hijos de desobediencia. Sin duda, podemos afirmar que quedarán fuera del arrebatamiento de la Iglesia, porque su estado espiritual no les permitirá unirse a los santificados por Cristo. ¡Crea y viva!

 

En Cristo, con amor,

 

R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Padre! No queremos andar bajo maldición, cayendo en pecados que vienen a destruirnos. Nos negamos a vivir bajo cualquier fuerza maligna y a hacer lo que el diablo desea. ¡Te damos gracias por la fe en Cristo!

Deseamos la liberación que Jesús nos brindó en Su muerte en la cruz del Calvario. Nada es mejor que conocer la Verdad y ser liberados por ella. ¡No hay que pagar ningún precio siempre y cuando nos estemos liberando, sin ocultar nuestros errores!

Entendemos que amar el pecado nos lleva a una esclavitud maligna. El mal no escatima esfuerzos para destruirnos. Ahora, ordenamos, en el Nombre de Jesús, que todo mal se vaya y jamás regrese. ¡Te damos las gracias por revestirnos de ese poder!