EL QUE LLAMA A LAS GENERACIONES
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2026-10-14 03:00:00
¿Quién hizo y realizó esto? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros.
Isaías 41:4
La obra que Jesús realizó para darnos la salvación es mayor de lo que podemos imaginar. No solo nos acercó al Padre, sino que también lo trajo a vivir en nosotros (S. Juan 14:23). Ahora, debemos llevar a cabo la misión encomendada por el Maestro: llevar el Evangelio a toda criatura. Algunos piensan que evangelizar el mundo es obligación únicamente de pastores, misioneros y evangelistas. En realidad, el mandato de ir es para todos los discípulos de Cristo: «Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.» (S. Marcos 16:15).
En cada generación, el Espíritu Santo llama a los perdidos al arrepentimiento, para que puedan disfrutar de la vida abundante que Jesús nos ofrece. Lamentablemente, muchas personas solo piensan en sí mismas y no se preocupan por quienes se dirigen rápidamente hacia el Infierno. El tiempo en que vivimos es el mejor hasta ahora, porque muchos se han entregado al Salvador. Pídale al Todopoderoso que le dé los medios para vivir su fe en Cristo cuanto antes.
El Todopoderoso preguntó quién realizó Su voluntad en cada generación, y la respuesta fue: Yo Jehová. Él se esfuerza por apartar a las personas del lago de fuego y azufre que aguarda a quienes nacen en este mundo. Usando la sabiduría que el Padre nos da, pronto veremos a personas cambiar de parecer y buscar la reconciliación con Cristo. ¡Con las herramientas que el Señor nos proporciona, podemos hacer mucho más!
Dios espera que tengamos confianza en Su Palabra; después de todo, todo está a nuestra disposición. Cuando nos entregamos a Él sin reservas, creyendo en Sus promesas, vemos que es fácil hacer la obra tal como la hizo Jesús en Su vida terrenal (Juan 14:12; 15:1-7). Podemos lograr mucho más de lo que ya hemos hecho. De esta manera, veremos Su bendita mano protegernos y guiarnos. ¡Confiamos en Su amor infinito!
El Altísimo llama a nuestra generación a participar en Su obra y nos provee lo necesario para llevarla a cabo. Él jamás usará a alguien infiel, que vive sin temor a Él. El apóstol Pablo dijo: «Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.» (2 Timoteo 2:15). ¡Ser parte de la obra de Dios en nuestro tiempo nos dará una herencia eterna en el futuro!
El Señor es el primero. Antes de que Él creara todas las cosas, no había nadie; y después de la creación, nadie más apareció (S. Juan 8:42). El diablo hizo todo lo posible por obtener este título, pero, como padre de la mentira, jamás podría ser considerado un dios. Su mente corrupta jamás se preocuparía por las personas. El deseo del maligno es ver a todos bajo sus órdenes, abusar de ellos y, finalmente, destruirlos (S. Juan 10:10a).
El Señor ya era Dios antes de crear a la primera pareja y lo será también con la última. Él dijo: Yo mismo, y con eso me basta. Nada es mejor que servir al Altísimo, dedicándonos a hacer Su obra en toda la Tierra. El Padre Celestial no quiere que nadie se pierda; así que, si quiere agradarle, su vida sin duda se transformará ahora y para siempre.
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Señor, el Primero y el Último! Todavía no Te conocemos como Tú nos conoces a nosotros, pero Tu amor ya nos hace triunfadores. Por eso, Te damos las gracias por todo lo que Jesús ha conseguido para nosotros, ¡sobre todo por el privilegio de ser llamados Tus hijos!
¿Qué más necesitamos si somos más que vencedores en las batallas que libramos? ¡Venceremos todo lo que se nos oponga, pues tenemos Tu Nombre para invocar con fe y determinación, con el fin de ver cómo las fuerzas del mal caen por tierra!
¡Te damos gracias por revelarte como nuestro Padre! Así, esperamos Tus mandamientos, deseosos de cumplirlos según Tu voluntad. ¡Nos presentamos ante Ti con el corazón alegre, listos para realizar las obras que Tú has determinado!
