ELIJA LA BUENA PARTE
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2026-01-27 03:00:00
Pero sólo una cosa es necesaria, y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
San Lucas 10.42
Hay cosas que solo Jesús puede revelarnos, y lo hará con palabras y ejemplos sencillos, pero con el poder de ponernos en nuestro lugar. Él es el Maestro por excelencia y el Creador de todas las cosas, así que debemos escucharlo. El Señor lo sabe todo, incluyendo lo que necesitamos y lo que podemos o no podemos hacer. Aprender de Cristo es elegir la buena parte, porque en poco tiempo, estaremos bien en todo sentido.
Cada decisión que tome sin la guía del Señor será contraria al plan divino, que desea verle prosperar, pero sin transigir con el mal. No es bueno sufrir por malas decisiones. Ahora bien, si Dios le muestra el camino, no tema, porque Él lo sabe todo y jamás le dejará avergonzado ante ninguna autoridad. Ore antes de actuar y espere la respuesta de Aquel que puede librarle de cualquier trampa.
No hay mayor trampa que seguir el consejo de alguien que no sirve a Dios, pues debemos estar alerta, incluso con un siervo. Los impíos son guiados por otro espíritu; los salvos, en cambio, tienen al Espíritu Santo, quien jamás le enseñará nada malo ni le llevará a sufrir. Solo bendiciones provienen de los labios de Dios, pero ningún buen consejo saldrá de la boca de aquellos a quienes el Cielo no aprueba (Santiago 1.17). El mal siempre será enemigo del bien.
Dios es muy claro sobre el peligro de creer en el hombre, incluso en aquellos que le sirven, pues solo Él no se equivoca ni engaña. «Así ha dicho Jehová: «¡Maldito aquel que confía en el hombre, que pone su confianza en la fuerza humana, mientras su corazón se aparta de Jehová!» (Jeremías 17.5). La carne es débil, pero el consejo del Cielo permanece: «¡Bendito el hombre que confía en Jehová, cuya confianza está puesta en Jehová!» (Jeremías 17.7).
Si ya ha encontrado el camino, manténgase alerta, porque el diablo preparará alguna trampa para desviarle. Él es maestro en tender trampas para atraparnos y desviarnos de los planes eternos del Señor. Siempre presente a Dios cualquier asunto sobre el cual vaya a dar un sí o un no, para que Él le revele la verdad: «Una trampa es para el hombre hacer apresuradamente voto de consagración y reflexionar después de haberlo hecho.» (Proverbios 20.25). ¡Manténganse vigilante y en oración!
Elija el consejo de Cristo, y no el de Sus amigos y familiares, ni siquiera el del pastor, si es que proviene de su propia mente. Mientras ora y espera la respuesta celestial, lea la Biblia y observe si algún versículo le llama la atención, pues seguramente Dios le hablará. Si, por el contrario, no siente gozo cuando algún texto de la Palabra capta su atención, espere el gozo del Señor para confirmar que fue Él quien le habló.
La buena parte siempre proviene de Dios y nunca le será arrebatada. En cambio, lo que viene del hombre es pasajero y solo dura hasta nuestra muerte. ¿Cuál es la mejor decisión? Esperar la guía del Señor: «Y se decían el uno al otro: —¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino y cuando nos abría las Escrituras?» (S. Lucas 24.32). ¡Créalo!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Dios de la respuesta correcta! Sería bueno que siempre estuviéramos a Tus pies, para conocer Tu voluntad en todo. Prometes hacer lo que Te pedimos en el Nombre de Jesús. ¡Clamamos por sabiduría y guía!
Con Tu ayuda, jamás cometeremos errores ni transitaremos el camino de la confusión o la muerte. Dependemos de Ti, así que permítenos ver Tu luz. ¡Gracias, Padre!
María no quería tomar decisiones apresuradas ni perder Tu bendición por desconocer Tu voluntad en algún asunto, por lo que permaneció a los pies de Jesús. De esta manera, no se perdió ninguna palabra que saliera de Sus labios. ¡Guíanos también!
