ENDEMONIADOS FEROCES

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2026-07-18 03:00:00

Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.


San Mateo 8:28

 

En la vida, todos debemos llegar a la otra orilla y recuperar lo que el diablo nos ha quitado por haber vivido de forma religiosa o por no haber velado, obedeciendo los dictados impuestos por los hombres y no las reglas del Señor. Necesitamos obedecer los principios establecidos por el Altísimo y revelados en las Escrituras para nuestro bien.

Para llegar a la otra orilla, probablemente enfrentaremos tormentas, que, en algunos casos, son provocadas por personas que, porque sienten que tienen el control de sí mismas, hacen su propia voluntad o lo que les sugiere el diablo. Por ello, cuando veamos a un hermano actuando fuera de la Palabra, debemos reprenderlo con amor, para que tal actitud no se vuelva constante en su vida y el diablo no se aproveche de ello para destruirlo, por haber desobedecido un precepto del Cielo (S. Mateo 18:15ss). ¡Vele, ore y actúe!

La Biblia dice que a los niños se les debe enseñar el camino correcto y corregir sus faltas mientras hay tiempo (Proverbios 13:24; 22:6; 23:13). Quienes crecen de forma desordenada en el ámbito espiritual quizás nunca deseen enmendarse. La esperanza de que una persona vuelva a obrar correctamente comienza cuando se observa y corrige su primer error. Si su carácter no se corrige, no habrá manera de hacerlo después, ya que siempre se les ha instruido para vivir en la falsedad.

Todo maestro tiene la obligación de enseñar las Escrituras, pues todos seremos juzgados por los libros (los 66 de la Biblia). Así, la Palabra habla de todo lo que debemos hacer por el bien de los niños: «Castiga a tu hijo mientras haya esperanza, pero no se excite tu ánimo hasta destruirlo.» (Proverbios 19:18). Las personas que han sido instruidas correctamente son la alegría de sus padres.

La batalla más importante comienza cuando llegamos al otro lado, no cuando el enemigo intenta detenernos por la fuerza. Jesús afirmó: «Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan» (S. Mateo 11:12). Debemos ser fuertes y, si es necesario, luchar con Dios como lo hizo Jacob, para recibir la bendición prometida. ¡Sea un valiente soldado, obedeciendo solo al Señor!

No importa cuán feroces sean los demonios o los hombres. Cuando servimos a Dios, ¿qué amenazas representan nuestros enemigos? Podemos enfrentar todo en Cristo que nos fortalece (Filipenses 4:13). Por lo tanto, revístase de la fuerza divina para vencer las asechanzas del diablo (Efesios 6:11). Una vez que comprenda la promesa del Señor, crea en ella y tome su lugar en Cristo, para que se convierta en realidad en su vida.

Nadie más que usted puede recorrer el camino que la Palabra de Dios le ha abierto. Este es su camino. No crea que el diablo descubrirá lo que Dios le ha mostrado, sino use esta revelación con determinación y autoridad, porque este talento debe ser invertido, y el doble debe ser devuelto al Señor (S. Mateo 25:14-30).

 

En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Señor Todopoderoso! Queremos darte las gracias por el camino nuevo y vivo que Jesús nos ha abierto para nuestro bien. Lo recorreremos para que Tú seas glorificado en la práctica, sin recurrir a palabras vanas para alabarte. ¡Somos Tus siervos!

Lo que nos has mostrado en Tu Palabra es nuestro. No podemos permitir que los enemigos se apoderen de ello. Como eres Fuego consumidor, ellos serán quemados al acercarse a nosotros, que estamos bajo Tus alas. ¡Queremos vivir en Ti al más alto nivel!

Te damos gracias por habernos sacado de las tinieblas y transportado a Tu Reino. Somos más que vencedores, y nada ni nadie nos quitará eso. ¡Alabamos el Nombre de Jesús, pues, en el poder de ese Nombre santo, hacemos Tu obra!