ENSEÑAR A VER
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2026-01-08 03:00:00
Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: —Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis.
San Lucas 10.23
Los que creen en Jesús pueden ver lo invisible, comprender la voluntad de Dios y transmitir a otros lo que han aprendido del Padre. Algunos incluso podrían afirmar que esto no les corresponde, pero si leen la Biblia, verán que, al compartir las Buenas Nuevas, además de fortalecerse espiritualmente, estarán obedeciendo el mandato del Maestro. «Y les dijo: —Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.» (S. Marcos 16.15). La obediencia es mejor que el sacrificio (1 Samuel 15.22).
Los setenta discípulos enviados por Jesús cumplieron Sus órdenes al pie de la letra, anunciando a todos las Buenas Nuevas de que el Maestro pronto los visitaría (S. Lucas 10.1). También recibieron autoridad del Señor para sanar a los enfermos y echar espíritus malignos. Entonces, cuando oraron por sanación, se sorprendieron al ver que los demonios se sometían a ellos y salían de la gente (S. Lucas 10.17). Quienes obedecen los mandamientos de Dios lo aman y ven cuánto Él los ama (S. Juan 14.21). ¡Haga la obra de Dios!
Como los setenta discípulos, formados por el más grande Maestro que el mundo haya conocido, le obedecieron y permanecieron con Él, el Señor les dijo en privado que eran dichosos porque sus ojos habían visto al Mesías y tantos milagros, y tenían el privilegio de anunciar el mensaje que transforma vidas. Su conversión se produjo porque también vieron a Jesús y comprendieron que Dios los había llamado al arrepentimiento, a una vida nueva, para participar en la misión más gloriosa e importante: la predicación del Evangelio, cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles (1 Pedro 1.12c).
Quienes son salvos, pero no abren su corazón para proclamar el amor de Dios no saben lo que perderán. Jesús dará a los obedientes la justa recompensa, que jamás se marchitará ni terminará, pues es una herencia eterna. ¿Para qué esforzarse por ser millonario y poseer bienes materiales? Quienes aman al Señor lo demuestran con el amor que dedican a los perdidos. Jesús cuenta con la gratitud de aquellos a quienes bendice. ¡Cristo bendecirá aún más a Sus fieles!
No malgaste lo que Cristo, el Señor Todopoderoso, le revela en particular, pues tiene valor ahora y por la eternidad. Él sabe recompensar a quienes hacen el bien, sin importar quiénes sean. No nos cansemos, pues, de hacer bien, porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. (Gálatas 6.9). ¿Por qué habríamos de desanimarnos, si Dios nos ha dado vida en abundancia? El diablo hará todo lo posible por hacernos inútiles. ¡No podemos aceptarlo!
El Señor usó al apóstol Santiago para aclarar que quien puede hacer el bien y no lo hace, peca. El que sabe hacer lo bueno y no lo hace, comete pecado. (Santiago 4.17). Si Jesús hubiera obedecido la petición de los sacerdotes judíos de no sanar a la gente en sábado, habría pecado, y eso jamás podría suceder. ¡Debemos hacer el bien a todos, en todo momento y lugar!
¿A quién obedece cuando cierra los ojos espirituales y no proclama el mensaje de Cristo? Recuerde: si los perdidos no lo escuchan y no dejan de hacer el mal, no entrarán en el Reino de Dios. Jesús nos salvó para que fuéramos como Él aquí en el mundo. Usted puede ser y será una bendición para el prójimo si abre su boca para enseñarles lo que Dios le ha mostrado. ¡Crea!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Dios, que revela Su voluntad! ¿Por qué cerraríamos los ojos ante Tus revelaciones si, con ellas, nos acercamos más a Ti, para que Tu amor y Tu bondad nos cubran y seamos como Jesús era entre nosotros?
Padre, vuelve Tu rostro hacia nosotros y háblanos bien cuando Te obedezcamos. Enséñanos a hacer Tu voluntad y aparta de nuestros corazones todo mal pensamiento que hayamos aceptado. ¡Queremos caminar a Tu lado!
Abre nuestros ojos para ver lo que Jesús vio cuando estuvo en la Tierra, cumpliendo la misión que le fue encomendada. Úsanos para llevar la luz a los perdidos para que puedan ser salvos. ¡Tu ayuda es sumamente valiosa!
