NO TENGAS TEMOR: NO MORIRÁS

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2024-10-26 03:00:00

Pero Jehová le dijo: —La paz sea contigo. No tengas temor, no morirás.


Jueces 6.23

La historia de Gedeón, de cómo recibió la llamada de Dios y lo que hizo por su pueblo, es hermosa. ¡Es maravilloso leer y ver cuánto le ayudó el Señor! Todo comenzó con la opresión de los madianitas, que durante siete años empobrecieron a Israel hasta el punto de que ya nadie quería sembrar ni cosechar, porque no servía de nada. Los enemigos se llevaban lo que no destruían en el campo y lo que Israel cosechaba. Como resultado, el país fue invadido por una gran negatividad (Jueces 6.1-10).

Los israelitas trataron de salvar su producción, escondiendo lo que podían, pues de lo contrario todo sería llevado a Madián. El pueblo de Dios comenzó a celebrar cultos en sus casas y a reunirse para buscar la razón de esta desdicha. En respuesta, el Altísimo envió a un profeta que recorrió el país de Norte a Sur, de Este a Oeste, con un único mensaje: el error de ellos fue temer a los dioses de los amorreos. ¡Esto tocó el corazón de Gedeón y actuó!

Él consiguió un pedazo de tierra de su familia y sembró trigo, pero todos le advirtieron del riesgo de no poder cosechar e incluso de perder lo que había guardado. Israel se empobrecía año tras año, pero con la siembra de Gedeón, la situación podría empeorar. Mientras sacudía el trigo a escondidas de los madianitas, se dio cuenta de que alguien lo observaba y le dijo: Jehová está contigo, hombre esforzado y valiente. Pero Gedeón respondió diciendo que no, porque si así fuera, ¡Dios haría algo contra sus enemigos! (Jueces 6.11-13)

Gedeón se dio cuenta de que allí había un enviado del Cielo, aunque no se hubiera revelado como tal. Mirándolo Jehová, le dijo: —Ve con esta tu fuerza y salvarás a Israel de manos de los madianitas. ¿No te envío yo? (Jueces 6.14). ¿Qué fuerza tenía él si era el más joven de su casa y su familia era la más pobre en una tierra llena de gente miserable? La fuerza de Gedeón provenía de su fe en Dios, de escuchar al profeta que predicaba la Verdad. Se dispuso a luchar contra sus adversarios. Reunió a 30.000 hombres, pero al final solo le quedaron 300 (lea Jueces, capítulo 7).

El mensajero celestial declaró: Ve con esta tu fuerza, porque estaría con él. De este modo, los madianitas serían heridos como si fueran un solo hombre. Gedeón presentó al ángel una ofrenda, y el ángel ordenó: Extendiendo el ángel de Jehová el cayado que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura, y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. (Jueces 6.21). ¡Gedeón obedeció! El ángel tocó la ofrenda con la punta de su bastón y de la piedra surgió fuego que consumió los elementos y desapareció. ¡Gedeón se dio cuenta de que era el Ángel del Señor, Jesús, antes que viniera al mundo!

Esto dijo Gedeón cuando vio que eso sucedió ante sus ojos: -Ah, Señor Jehová, he visto al Ángel de Jehová cara a cara (Jueces 6.22b). En estado de shock, oyó que Dios le decía que no moriría. Además, la paz iría con él, por lo que no debía temer, pues no se trataba de la muerte. ¡Comprendió su vocación de liberar al país!

Quien camina con Dios debe preocuparse por actuar conforme a la Palabra. De este modo, además de agradar al Señor haciendo lo que Él ha mandado, se revestirá de una fuerza y una autoridad nunca antes imaginadas. Aquel joven de familia numerosa y el más pobre de la nación llegó a ser el líder de los israelitas en aquellos días. Sea fiel a la misión destinada solo a usted. Todo lo que necesite llegará a sus manos en un abrir y cerrar de ojos.

 

        En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Señor! El apóstol Pablo dijo que Tú eliges las cosas necias de este mundo para avergonzar a los sabios. Por eso glorificamos Tu Nombre, porque nos elegiste no por lo que éramos, sino por lo que hiciste en nosotros a través de Tu Palabra.

El profeta no recorrió el país en vano, sino con el poder de iluminar a quien Tú designabas como Tu representante. Así, Gedeón acabó con los madianitas, liberando a sus hermanos de la tiranía de aquel pueblo.  ¡Queremos ser útiles en Tus manos poderosas!

        ¡Cuántos están en el crimen, desperdiciando sus vidas en los pecados más horrendos, todo para obtener un poco más de dinero! ¿Hasta cuándo veremos seres humanos engañados por el diablo? ¡Queremos ser usados por Ti para liberarlos!