QUERÍA, PERO NO PODÍA
COMPARTILHE
2026-07-07 03:00:00
Por eso, Herodías lo acechaba y deseaba matarlo; pero no podía.
San Marcos 6:19
Existen tres hechos registrados sobre Herodías, la mujer del hermano de Herodes, quien más tarde también se casó con el rey. Hay asuntos que solo comprenderemos cuando estemos con el Señor en el Cielo. La Biblia dice que Herodías observaba a Juan el Bautista, porque el hombre de Dios le señaló la ilegalidad de su relación con su cuñado, lo cual atormentó el alma de esta mujer, quien pensó en matarlo.
Los siervos del Señor deben vivir en comunión con Él. Por lo tanto, cualquier ataque contra sus vidas fracasará. Como Herodías se dejó llevar por el odio que sentía hacia el predicador del desierto, solo esperó la oportunidad perfecta para deshacerse de quien quería mostrarle el camino correcto. Ella misma podría disfrutar de la vida eterna, pero si no se arrepintió más tarde, ¡jamás descansará en la eternidad!
No sabemos cuántas personas nos han odiado y hablado mal de nosotros simplemente porque queríamos hacer el bien a todos. Es bueno tener siempre un corazón limpio de todo pecado, para que sintamos la protección del Todopoderoso sobre nuestras vidas. Siendo salvos, debemos creer y confesar la siguiente promesa: «No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada» (Salmo 91:10). ¡Reivindique esa seguridad!
Herodías se sintió ofendida por su «derecho» a vivir con quien quisiera. Sin embargo, Dios, que es amor, envió a Juan para advertirle que ella y Herodes jamás debían estar juntos y, además, se perderían para siempre. Debido a Su profundo amor por nosotros, el Padre celestial nos guía para no transgredir. Él no quiere que nadie se pierda, pues quien peca será enviado al lago de fuego y azufre, la segunda muerte, que será irreversible.
Ella vigilaba a Juan e incluso puede que haya sondeado a algunas personas para eliminarlo. Sin embargo, cuando descubrieron quién sería la víctima, rechazaron la tarea. El Señor protege a quienes lo aman, amándolos hasta el final. El Todopoderoso vela por Sus hijos día y noche, protegiéndolos de todo mal. Sin embargo, algunos lo glorificarán con muertes cuyos motivos solo Él mismo puede revelarnos. ¡Dios es nuestro buen Padre!
Las Sagradas Escrituras afirman que Herodías quería matar a Juan, pero no podía. Debería haber escuchado el mensaje del profeta, arrepentirse y buscar al siervo de Dios para pedirle perdón. Sin embargo, lamentablemente, bajo la influencia del mal, cayó en la oscuridad. No sea indiferente a la obra del Señor, quien desea librarle de la condenación eterna. Dios le quiere en el Cielo con Él.
Nunca tema a quien planea hacerle daño; solo interceda por él (S. Mateo 5:44). La intercesión es el arma más poderosa cuando se usa a favor de quienes nos odian (Romanos 12:14, 17-21). La historia de Juan el Bautista revela que Herodías, por sí sola, no pudo lograr sus propósitos contra él. Dios es siempre fiel. Obedezca a Su voz en su corazón y descanse en Él hasta el final. El Señor le ama de verdad. ¡Créalo!
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
Señor, ¡qué nos garantiza! Quien Te ama debe esperar que Tu amor lo proteja de todo mal. ¡Es imposible que el enemigo silencie la voz de quien tiene la unción para hacer algo especial en favor de Tu obra!
¡Qué consuelo es saber que los planes malvados fracasarán y que cada vez tendremos más de Ti, mientras intercedemos por quienes nos odian por ser Tuyos! ¡Que nos espíen, pues verán que somos Tus amigos!
Nuestra vida solo será arrebatada si está dentro de Tu plan. ¡Es bueno vivir de una manera que Te agrada! Así, el enemigo no podrá tocarnos. Vivimos en Tus brazos amorosos. Padre, si alguien respira odio contra nosotros, ¡dale amor a esa persona!
