SABIOS AVERGONZADOS
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2026-04-11 03:00:00
Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron consternados; aborrecieron la palabra de Jehová; ¿dónde, pues, está su sabiduría?
Jeremías 8.9
Las personas que no son sabias ante Dios pasarán por una gran vergüenza, pues todo lo que hayan hecho sin la participación y aprobación del Altísimo servirá de testimonio en su contra y las condenará por no buscar la ayuda de lo Alto. Jesús fue muy claro al decir que sin Él nada podemos hacer (S. Juan 15.1-5). Por lo tanto, acepte esta verdad, pues será importante en el juicio final (S. Mateo 10.32). El Señor es justo y bueno al dar a todos lo que necesitan.
Los sabios del mundo a menudo se ríen de la manera en que Dios realiza Su obra. Algunos incluso ofrecen ayuda para construir templos para Cristo, pero en realidad, si se aceptara tal oferta, terminarían destruyendo la Iglesia del Señor. Solo el Espíritu Santo puede guiarnos, dando a quienes creen en Jesús la capacidad sobrenatural de obtener el mejor resultado. Ame a Dios como enseñan las Escrituras, honrando Su voluntad (S. Juan 14.21-23).
El secreto para avergonzar a estos sabios es andar conforme al testimonio de Dios dado en Su Palabra; después de todo, lo que ella dice nunca cambiará ni dejará de cumplirse. Las instrucciones del Padre nos traen alegría de principio a fin. La Biblia registra: «Otra vez Jesús les habló, diciendo: —Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.» (S. Juan 8.12). ¡Él se preocupa por todos nosotros!
Los santos de Dios son como niños: inocentes y sin malicia. Se les instruye a ser sencillos como palomas, pero prudentes como serpientes (S. Mateo 10.16). Estos, al percibir el peligro, levantan la cabeza y se posicionan a la defensiva. Ser sencillo no es ser necio, pensando que nada ni nadie los atacará. ¡Es estar siempre listos para evitar cualquier ataque del diablo!
La sabiduría del Cielo tiene varias características que la identifican: «Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.» (Santiago 3.17). Presten atención a lo que el Espíritu Santo enseñó en este texto bíblico y estén alerta. El Señor nunca dirá nada que no sea bueno para el corazón puro de Sus hijos. Velar y orar son la guía de Dios (S. Marcos 14.38).
Algunos tienen una gran capacidad para comprender las cosas del mundo y hacer algo bueno por la humanidad; esto es innegable. Sin embargo, el error de la mayoría es rechazar las instrucciones de la Biblia. El hecho de que desprecien la guía divina demuestra que nada en el mundo vale la pena, porque en él reside la malicia del enemigo. Los verdaderamente sabios agradan a Dios (Proverbios 23.15). ¡Sea uno de ellos, actuando conforme al corazón del Padre!
Quien rechaza la Palabra del Creador de todas las cosas se resiste al Señor mismo y nunca tendrá verdadera sabiduría y estará eternamente perdido. Amar a Dios implica, ante todo, creer en su existencia y en que no abandona a sus hijos. Después de todo, nos dio su Espíritu para que podamos discernir todas sus obras y declaraciones.
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Dios que ama y honra a Sus hijos! No tenemos por qué dudar de Ti ni de Tu Palabra. Fuimos creados por Ti y solo para Ti. ¡Somos felices de vivir Contigo, disfrutando de la riqueza de Tu conocimiento revelado en las Escrituras!
Nunca nos avergonzaremos, pues, aunque no somos sabios según el mundo, sí lo somos según lo que Tú declaras en la Biblia. Sentimos Tu gozo porque nos has dado Tu Espíritu. ¡Rechazamos las ofertas del maligno!
Jesús regresará para llevarnos, y entonces ascenderemos con Él en alas de águila. A medida que vayamos subiendo, no miraremos atrás, pues no queremos ser como la esposa de Lot. ¡Padre, Tu amor es eterno!
