SIETE AÑOS POR RAQUEL

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2026-06-08 03:00:00

Así sirvió Jacob siete años por Raquel; y le parecieron como pocos días, porque la amaba.


Génesis 29:20

El amor verdadero es diferente de la pasión, pues es consciente, nace del corazón y es inexplicable. La pasión, en cambio, es una locura que se impone a la razón y al sentido común. Hace que los enamorados actúen de forma irracional y tonta, mientras que quienes se aman son pacientes, bondadosos y perseverantes para alcanzar el objetivo que desean: el matrimonio. Jacob amaba a Raquel y estaba dispuesto a pagar el precio para alcanzar el santo objetivo de casarse con ella. ¡Qué bonito!

El texto de 1 Corintios 13 dice: “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no se envanece” (1 Corintios 13:4). El amor es maravilloso en todos los sentidos y nunca terminará (v. 8). Es el don que Dios da al marido y a la mujer, para que vivan fielmente ante Él, rechazando las tentaciones preparadas por el diablo para derribarlos. La pareja que se ama está unida por algo más fuerte que la muerte (Cantares 8:6). El amor une a la pareja y les ayuda a no discutir por ninguna puerilidad.

El amor, la alegría y la esperanza eran factores determinantes en la vida de Jacob, pues sabía que, pasados siete años, tendría a su Raquel para siempre a su lado. Al igual que él, debemos vivir con la esperanza de que Jesús volverá, algún día, para llevarnos consigo. Puede ser ahora o dentro de muchos años; lo importante es servir al Señor, trabajando hasta el final de la carrera, habiendo guardado la fe (2 Timoteo 4:7-8). ¿Qué son siete años para, finalmente, ser feliz?

¿Los padres no crían a sus hijos con amor, alegría y esperanza? El placer de verlos crecer y triunfar en la vida hace que valga la pena el esfuerzo y las preocupaciones que hubo para criarlos. El amor es algo maravilloso en todos los sentidos, y lo bueno es que la Palabra de Dios afirma que jamás dejará de existir. Dios es amor (1 Juan 4:8); por eso, ¡Él nunca desiste de Sus hijos!

Los pastores deben ser un ejemplo para toda la congregación, viviendo de manera santa y evitando cualquier trampa del diablo. Aquellos que se desvían hacia el pecado se convierten en vergüenza delante del Altísimo. Verán pasar sus días y a otros ocupar su lugar, porque no guardaron su ministerio ni su posición (Judas 1:6). ¡Crea en lo que Dios dice acerca de su salvación!

Jacob no sabía que Labán había planeado darle en matrimonio a Lea, la hija mayor, en lugar de Raquel. ¿Qué haría Jacob? Su amor por la hermana menor era innegociable. Él no sospechó nada y, hasta el día de la boda, todo marchaba como se había prometido. Sin embargo, cuando despertó al día siguiente, Jacob vio el engaño (Génesis 29:25). Dejaremos para otro estudio la reacción del siervo de Dios, que por poco no ajustó cuentas con su suegro.

           Las Escrituras nos exhortan a no confiar en el hombre: “Así ha dicho Jehová: «¡Maldito aquel que confía en el hombre, que pone su confianza en la fuerza humana, mientras su corazón se aparta de Jehová!” (Jeremías 17:5). ¡Deposite su fe solamente en Dios!

 

 

        En Cristo, con amor,

 

        R. R. Soares


La Oración de Hoy

¡Dios fiel y verdadero! Fue lamentable la actitud de Labán, provocó la ira de Jacob, pues él había pagado la dote pedida por Raquel y, aun así, fue engañado. ¡Labán hizo eso con su propio sobrino, que amaba a su hija menor!

A diferencia del hombre, podemos confiar en Ti, porque eres fiel y cumples Tus promesas. Así, jamás nos decepcionarás. No tenemos otra fuente fuera de Ti, y sabemos que nos fortalecerás.

¡Que Tu Espíritu continúe guiándonos y usándonos! ¡Llénanos y perfecciónanos! Tú suplirás nuestras necesidades en gloria por Cristo Jesús. Por eso, ya Te damos gracias. ¡A Ti sean la gloria, la honra y la alabanza!