NO AGRADÓ A SAMUEL
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2026-08-17 03:00:00
Pero no agradó a Samuel que le dijeran: «Danos un rey que nos juzgue», y oró a Jehová.
1 Samuel 8:6
Con la edad, muchos experimentan una disminución de la visión, pero no oran a Dios para que los sane. Con el tiempo, algunos también pierden su visión espiritual. Sin embargo, fuimos sanados por las heridas que sufrió Jesús en la cruz del Calvario (1 Pedro 2:24). ¿Por qué no hablar con el Señor acerca de nuestros problemas, pidiéndole que nos muestre cómo actuar para obtener la sanación garantizada en la Palabra? A veces, como Jacob, tendremos que luchar con Dios (Génesis 32:22-32).
No sabemos con certeza qué pensó Samuel cuando los ancianos pidieron un rey, rechazando a los hijos del profeta como jueces, ya que se habían entregado a la corrupción. Quien recibe el llamado del Altísimo para actuar en Su obra debe creer en lo que dice y esforzarse por cumplir Sus mandamientos. Nada es mejor que ser un siervo fiel, para no ser reprendido en el último día. ¡Conságrese al Señor!
La petición hecha a Samuel no dejó lugar a dudas: los israelitas querían ser gobernados por un rey. Entonces, el profeta clamó al Señor pidiendo guía divina. En nuestras vidas, todo debería estar de acuerdo con las Escrituras. Sin embargo, a veces la prisa por encontrar a las personas adecuadas para cubrir las vacantes en el ministerio es tan grande que elegimos a alguien que no se ajusta a los caminos de Dios. Esto es malo, ¡porque todos deberían ser elegidos por el Altísimo!
Se puede imaginar la tristeza de Samuel al escuchar la petición. Pero se entristeció aún más porque sus hijos imitaron a los hijos de Elí, quienes sufrieron el juicio divino y murieron en el campo de batalla (1 Samuel 4:5-11). La Biblia da una receta para quienes desean hacer la obra de Dios: «Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad» (2 Timoteo 2:15).
Siempre que hablo con jóvenes cristianos, les aconsejo que se entreguen a Dios pronto y que no hagan las obras del diablo. Yo, por ejemplo, no sabía que el Señor tenía el plan de usarme para evangelizar el país y el mundo. Sin embargo, yo supe cómo mantener mi vida en Su altar, mantener la comunión con Él y asegurar la vida eterna. Esto era fundamental para no quedar descalificado cuando llegara el momento de recibir la bendición de guiar a millones a los pies de Cristo. ¡Incluso hoy, me cuido para no causar escándalo!
El profeta quedó devastado al saber que sus hijos vivían en el error. Si es padre, examine la conducta de sus hijos para que no caigan en el pecado y sean conducidos al fuego eterno. Muchos que creen que irán al Cielo serán colocados a la izquierda del Maestro, y Él les dirá que marchen hacia el fuego eterno (S. Mateo 25:41).
Debieron ser días muy difíciles para Samuel. En oración, el Señor le reveló que no era Su plan que alguien reinara sobre Su pueblo. Sin embargo, respondió a la petición de Israel y les concedió un rey, según la costumbre de las naciones. No tenemos que imitar al mundo en nada, y mucho menos en lo que respecta al sistema de gobierno de la iglesia. ¡Necesitamos evangelizar al mundo entero! (S. Marcos 16:15).
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Padre y Señor! ¡Tú escuchas nuestras peticiones! Que siempre Te busquemos y hagamos Tu voluntad en todo. No queremos perdernos, sino ser salvados, para vivir como Tus siervos por los siglos de los siglos.
Tenemos que tratar con personas diferentes en su forma de ser, de pensar y de creer. Por eso, Te pedimos ayuda para comprender Tu bondad y cumplir lo que deseas. Tú nos has protegido contra el poder maligno. ¡Necesitamos servirte más y mejor!
¡Enséñanos a escucharte y a obedecerte! Así, viviremos con dignidad, siguiendo Tus indicaciones. Te damos las gracias por ayudarnos en diversos asuntos. ¡Sin Ti, no sabemos cómo actuar!
