SIN NINGUNA IMPERFECCIÓN
COMPARTILHE
2026-06-14 03:00:00
Asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia, pues no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
2 Corintios 5:4
Los salvos entendieron el plan de Dios, creado para librarlos de los horrores del lago de fuego y azufre (Apocalipsis 21:8). Nos preocupa saber que muchos no comprenden esta verdad: quien no haya nacido de nuevo no estará con Cristo en Su Reino de amor y paz. Jesús respondió: «De cierto, de cierto te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios» (S. Juan 3:5).
En el versículo, Pablo explica la transformación que los salvos experimentarán cuando Jesús venga a arrebatar a Su Iglesia, para sacarla de este mundo perverso (1 Tesalonicenses 4:13-18). En ese acontecimiento, en un abrir y cerrar de ojos, los salvos que estén muertos resucitarán y recibirán un cuerpo glorificado, y el cuerpo de los que estén vivos será revestido de incorruptibilidad. Sin eso, no podrán disfrutar del privilegio de conocer al Señor en todo Su resplandor.
¡Qué revestimiento tan especial esperan los salvos! Sin embargo, eso no sucederá antes del arrebatamiento de la Iglesia, aunque deseemos disfrutar pronto de esa bendición. Ahora bien, Dios no actuará de manera diferente de lo que Él reveló en las Escrituras. Por lo tanto, es mejor estudiar la Biblia y comprender la voluntad del Señor. Aquellos que sirven a Dios de corazón jamás pedirían algo que Él no haya declarado en Su santa Palabra.
Es bueno recordar lo que Moisés dijo en Deuteronomio 29:29: «Las cosas secretas pertenecen a Jehová, nuestro Dios, pero las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, a fin de que cumplamos todas las palabras de esta Ley.» Si algo no fue dicho en la Biblia, no reclame ni se lamente. Las cosas encubiertas seguirán así hasta el tiempo señalado para ser reveladas.
El apóstol habló acerca del gemido de aquellos que están en este tabernáculo, en el cuerpo natural, desde el inicio de la creación, y mencionó el deseo de tener un cuerpo glorificado. Ellos no querían ser despojados de este cuerpo ahora, sino ser revestidos de la condición que produce la diferencia anhelada. Sin embargo, aún no ha llegado el momento de que lo mortal sea absorbido por la vida, la cual es Cristo. Cuando eso suceda, será para siempre.
Querer lo que no nos fue prometido no está prohibido, pero ¿por qué delirar deseando cosas sobre las cuales las Escrituras nada dicen? Debemos buscar al Señor para obtener conocimiento y poder para realizar Su obra. Entonces, ocupémonos de las orientaciones existentes en la Palabra y usemos las armas espirituales que nos han sido entregadas. ¡Que su corazón se fortalezca en la gracia de Dios!
Por último, medite en este mensaje del autor de la carta a los Hebreos: «No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas. Es mejor afirmar el corazón con la gracia, no con alimentos que nunca aprovecharon a los que se han ocupado de ellos» (Hebreos 13:9).
En Cristo, con amor,
R. R. Soares
La Oración de Hoy
¡Señor de la vida eterna! Sabemos lo que sucederá con quien Te ama y aceptó a Cristo como Salvador. Él espera de Tus manos la recompensa que recibirá en el Último Día. ¡Te agradecemos por habernos prometido la vida eterna!
Mientras estemos en este tabernáculo, no viviremos a la altura de lo que se espera en la eternidad, cuando tendremos “vestiduras nuevas”, las cuales jamás se contaminarán. ¡Después de todo, en Tu Reino no habrá tentación ni sufrimiento!
No queremos solamente ser despojados de todo lo que nos estorba, sino ser revestidos de Tu gloria. Enfrentamos grandes tribulaciones, pero ninguna herramienta forjada contra nosotros prosperará, porque Tu justicia es nuestra buena herencia.
